domingo, diciembre 20, 2009

Servilismo gratificante

El presidente del Partido Riojano, Miguel González de Legarra, podría convertirse en el primer líder de un partido riojano que tiene que declarar ante la Justicia como imputado por un presunto delito por tráfico de influencias en la contratación de dos personas para la Fundación Logroño-Turismo.
El asunto, que se desencadenó a raíz de la dimisión del anterior gerente de la Fundación, Fernando Melchor, en noviembre del año pasado, entra ahora en una etapa crucial y, pese a la tranquilidad que aparenta transmitir el propio Legarra, las cartas que hay encima de la mesa no parecen inclinar la partida a favor del veterano político regionalista. El otro jugador de peso, el Partido Popular, ha ido siempre por delante desde que llevara el caso a los tribunales el pasado mes de febrero.
Dada la condición de aforado de Legarra, de las riendas del procedimiento se ha hecho cargo ya el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja (TSJR) siguiendo los informes del Juzgado de Instrucción número 3 de Logroño y también de la Fiscalía, que han visto indicios suficientes como para exigir la declaración como imputado de Legarra.
Hasta la semana pasada quedaba aún por resolver si el PP iba a presentar la querella y la fianza de mil euros que le reclamaba el alto tribunal para proseguir con el caso, pero la cuestión ha quedado zanjada después de que el PP haya interpuesto la querella ante la Sala de lo Penal del TSJR. En ella se exige que se extienda la imputación por tráfico de influencias a otras tres personas, el asesor municipal Eric Reiner, y los dos empleados que fueron contratados por Logroño-Turismo para los puestos de secretario y telefonista.
¿Y ahora qué? Pues de no haber sorpresa, todo apunta a que se admitirá la querella y el caso proseguirá su curso con la citación a declarar a Legarra. Como pieza fundamental del caso obra en poder del tribunal un correo electrónico que aportó el Partido Popular en el que -apuntó en su día la concejal popular Mar San Martín- Legarra recomendó la contratación de una persona de su entorno para el puesto de secretario de la Fundación aun cuando no había participado en el proceso de selección que abrió la institución.
Y en manos del tribunal figura también la declaración del ex gerente Fernando Melchor quien, antes de que el asunto se judicializara, manifestó en una entrevista a este diario que recibía llamadas de Legarra en las que decía: «Está esta persona, mira a ver cómo la puedes encajar». Una versión en la que se ratificó después ante la justicia y que le valió duros reproches desde el PR, que le acusó de actuar por «afán de venganza».
La interpretación del caso en clave política sitúa al PP como jugador aventajado de una partida que también se libra ante el tribunal de la opinión pública. A la espera de que la justicia resuelva la querella, la oposición municipal tiene plazo para seguir explotando un asunto que apunta a la estabilidad del pacto PSOE-PR para gobernar en Logroño.


Artículo del TBO a cuenta del follón del trepa.

PD: Las negritas son mías.

No hay comentarios:

Licencia

Blog Archive